Juventud, divino tesoro
Juventud, divino tesoro.
¡ya te vas para no volver!
cuando quiero llorar, no lloro
y a veces lloro sin querer
Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón
Era una, dulce niña
en este mundo de duelo y de aflicción
Miraba como el alba pura,
sonreía como una flor
Era su cabellera obscura
hecha de noche y de dolor
Yo era tímido como un niño
Ella, naturalmente, fue,
para mi amor hecho de armiño
Herodías u salome
Comentarios
Publicar un comentario